Aprender a mirar

Mirada
Todos los viernes celebramos un encuentro en nuestra salita de Leganés a las 19:30 horas. En la reunión se elige un tema de intercambio y meditación para finalizar con una experiencia que nos llene de paz, fuerza y alegría.

En la próxima reunión del 3 de febrero el tema propuesto es:

Aprender a mirar

No es lo mismo “ver” que “mirar”, el ver se relaciona con una actitud mecánica y pasiva respecto a lo que captan mis ojos. El “mirar” anuncia que estoy orientando activamente mis ojos en una determinada dirección.

En un ejemplo: voy caminando por un parque sin más motivo que dar un paseo, aquí está el camino, junto al césped y los árboles; allí los juegos de los niños, los columpios y los toboganes. Estoy “viendo” lo que me voy encontrando, de repente pasa velozmente un ciclista a mi lado y en la curva derrapa y cae al suelo. El accidente capta mi atención, y comienzo a observar, es decir “mirar” los daños que tiene y trato de ayudarlo.

Esto lo podemos hacer todos y lo comprendemos fácilmente.

Lo extraordinario es que la mirada puede mirar hacia fuera y hacia dentro de uno mismo o de otros. La mirada no es el sentido del ojo que capta y percibe los objetos externos. Esta tiene que ver con lo que hacemos con todo aquello que percibimos.

El Buda, en su momento, apartó de su mirada todo aquello que captaban sus sentidos, luego apartó todo aquello que se imaginaba, hasta que finalmente apartó todo aquello que sentía.

¿Qué quedó?

La experiencia más maravillosa, inimaginable, inasible e inefable.

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